LA ENTIDAD VIVIENTE (AUTOSANACIÓN)


LA ENTIDAD VIVIENTE

Desde la Línea de la Concepción, provincia de Cádiz, Francisco Martín Acris, de 88 años habla (vídeo al final del articulo) del secreto que ha descubierto para vivir de forma saludable, y dice que no quiere morir sin haber compartido con el mundo todo lo que sabe.

Francisco define al ser humano como el continente de una sociedad multicelular inteligente y laboriosa. Él la llama, LA ENTIDAD VIVIENTE.

Francisco M. Acris ha dedicado toda su vida a investigar el cáncer. Sus conclusiones nos llevan al conocimiento de la existencia de LA ENTIDAD VIVIENTE, nuestro cuerpo, un grupo de 50 billones de células y un multibillonario cortejo de bacterias laboriosas, que en estado de salud viven en perfecta armonía.

LA ENTIDAD VIVIENTE, 50 billones de células

Cada uno de nosotros somos un grupo de 50 billones de células y un multibillonario cortejo de bacterias laboriosas, que en estado de salud viven en completa armonía. Por desgracia, nuestra entidad es “castigada” de forma sistemática por una ciencia equivocada y un estilo de vida irracional.

EL SECRETO PARA ESTAR SANO

¿Cuál es el secreto para que nuestra entidad viviente –nuestro cuerpo- esté bien nutrida? ¿Qué y cuándo debemos comer? Conoce el semi-ayuno que propone Francisco M. Acris para vivir en plena salud y sin enfermedades. Más vale prevenir que curar.

UNA CURA PARA EL CÁNCER
Aportar los nutrientes necesarios a nuestras células, más dar un tiempo necesario a nuestro organismo para que elimine los tóxicos necesarios, es la “llave maestra” para tratar cualquier enfermedad, incluido el cáncer. No serían necesarias ningún tipo de sustancias ni medicamentos. Esta es la opinión de Francisco M. Acris, investigador naturo-higienista del cáncer.

LA CAUSA DE LAS ENFERMEDADES
El futuro de la sobrecarga de nuestro cuerpo, cuando llevamos un mal estilo de vida y una alimentación excesiva y tóxica, es sin duda la enfermedad. Tardaremos más o menos, seremos más conscientes o menos, pero tarde o temprano nuestros filtros rebosarán y la toxicidad invadirá nuestros órganos y nuestra sangre.

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